Sobre mi

Mira, cada día recibimos miles de impactos publicitarios.

Miles, sí.

No estoy exagerando.

Esta web es solo uno de ellos.

De hecho, todas las estadísticas dicen, que es muy probable que no vuelvas jamás.

Ya ves que la cosa, no pinta demasiado bien para mi.

Con lo que me ha costado levantar esto, y ahora resulta que soy como un condón kleenex.

De un solo uso.

Madre mía, con la cantidad de horas que le he echado. 🤦🏻‍♂️

Mira, entiendo perfectamente que quizás estés harta de webs de este tipo, y no te culpo.

A mi también me ocurre lo mismo.

Llegas, miras, te haces una idea, y te vas.

Todo bien, nada en contra.

Pero, ¿no echas en falta un poco de cercanía?

Que oye, parece que la tecnología en vez de acercarnos, nos aleja.

Y Webjoyero, no está hecha por un robot automatizado.

Así que quiero darle una vuelta a todo esto, y me encantaría que me acompañases.

¿Te animas?

Seguro que ya te has dado cuenta que el mundo de la joyería, en general, es muy soso y aburrido.

Que si glamour por aquí, y sofisticación por allí.

Un@s modelos espectaculares, junto a unos mensajes muy enlatados, que sinceramente y que quede entre tú y yo, no entiende nadie.

Así que me he propuesto hacer aterrizar todo este mundillo, y llevarlo a un terreno más cotidiano

Creo que el glamour no debe limitarse a las marcas de alta gama, sino que debe estar disponible para todas las personas en su día a día.

Por que, ¿Sabes cuántos años hace que los humanos utilizamos joyas para adornar nuestro cuerpo?

¿Cuánto crees?

Pues nada más, ni nada menos, que 30 mil años. 😱

Sinceramente, cuando lo leí, me quedé bastante sorprendido.

Yo pensaba que todo esto era cosa de los egipcios, y resulta que en el Neolítico ya llevábamos huesos colgados, para saber quién era el que mandaba.

Ya tú sabes.

Hoy en día el uso de joyas es generalizado y los motivos por las que las usamos, son tan diversos como personas hay en el mundo.

Yo no soy estilista, ni diseñador, ni nada que termine en -ologo.

Simplemente soy curioso y me encanta descubrir qué relación tiene cada persona con sus joyas.

Casi siempre hay una buena historia detrás.

Suscríbete, y me cuentas la tuya.

P.D. Por cierto, mi nombre es Jordi, y si has llegado hasta aquí, es muy probable que nos veamos, dentro de nada, en tu bandeja de entrada.

Si tu quieres, claro.